Nuestros Olivares

Valle de los Molinos combina entre sus plantaciones los tres principales sistemas de producción de olivar: Cornicabra, Picual y Arbequina. Además, el olivar se cultiva bajo un modelo que persigue la máxima calidad del fruto y respeto por el medio ambiente.

Olivar Cornicabra

El olivar tradicional de la variedad cornicabra es el genuino de los Montes de Toledo, en la finca valle de los Molinos abarca una gran extensión.

Se denomina olivar tradicional, a aquellas plantaciones que por su marco de plantación, no superan las 90 -100 olivas/ha. Durante mucho tiempo han sido las plantaciones más abundantes en nuestra geografía, y hoy en día siguen siendo las que mayor superficie ocupan.

La recolección de variedad Cornicabra comienza hacia mediados de diciembre y se prolonga hasta principios de año.

El aceite cornicabra se caracteriza por su gran sensación de densidad en boca, frutados y a la vez aromáticos, ligeramente amargo y con un aroma muy equilibrado.

Olivar Arbequina

La variedad arbequina fue introducida en la finca a mediados de los años 90, apostando por el sistema de producción en seto, que en aquel momento era totalmente desconocido y que posteriormente se establecería como uno de los sistemas más importantes de producción.

La variedad arbequina de fruto pequeño y redondeado, es recolectada de manera temprana entre principios y mediados del mes de noviembre según el año. Recogerla en el momento óptimo de maduración permitirá obtener un aceite más estable y con mayor intensidad aromática.

El Aceite Arbequino destaca por su ligero sabor dulce, afrutado y fresco, además de su extraordinaria suavidad en boca. Por sus características se recomienda consumir solo en crudo siendo perfecto para maridar con verduras, ensaladas, pan tostado y pescado.

Olivar Picual

Con un sistema de cultivo intensivo, el olivar de la variedad picual, fue introducido en los años 80. Apostando por las nuevas tendencias de cultivo que en aquel entonces empezaban a extenderse por toda la geografía española. Posteriormente se han hecho otras plantaciones con sistema de cultivo en seto, con la finalidad de reconvertirlas en un futuro a sistemas intensivos.

La variedad picual se recolecta a principios de diciembre. Si bien, el momento exacto viene definido por las características del aceite que se quiere obtener y del estado vegetativo del cultivo.

El aceite picual se caracteriza por su cuerpo y densidad en boca, con un sabor moderadamente amargo y con un regusto picante procedente de su alta carga polifenólica que a la vez tiene efecto antioxidante.